Entre el mar y la montaña, en el norte de la provincia
de Tarragona, se encuentra la comarca del Baix Penedès.
Terrenos arenosos, ásperos, pedregosos, rocosos... Nos
encontramos en una comarca de piedra típica del litoral
mediterráneo. Olivos, almendros y algarrobos son compañeros
de paisaje de las viñas. Éstas están dispuestas
normalmente en pequeñas parcelas. Los márgenes de
piedra son abundantes, necesarios para combatir la erosión
en las zonas de costa, para ganar los desniveles del terreno y
así poder aprovechar mejor la tierra para cultivar.
El clima es cálido, típicamente mediterráneo.
Tenemos veranos calurosos e inviernos moderadamente fríos.
Las horas de luz son uno de los factores más importantes
(determinante) de nuestro clima. La mayoría de días
son plenamente de sol y esto favorece el trabajo de las viñas
y la plena maduración de la uva. Creemos sinceramente que
nos encontramos en una zona donde el clima es ideal para el cultivo
de la viña, buscando siempre la máxima calidad.
Las lluvias son escasas, 300-400 lit/año, pero suficientes
para el extraordinario trabajo de la viña.
Estamos ubicados en una zona que, por encima de todo, la apreciamos
porque es donde hemos nacido, pero además vemos que tiene
un potencial vinícola muy grande, aún por descubrir.
Las etiquetas de nuestros vinos muestran una simbología
que está inspirada en elementos de nuestro entorno (rueda
de carro, palmito, zorro, hoja de lentisco, referencia al pico
de El Montmell, Arc de Berà...).