Somos una bodega dedicada al mundo del vino desde
el año 1914, en la comarca del Baix Penedès (Tarragona),
cuando nuestro bisabuelo Josep ya comercializaba los vinos de los
agricultores. Nuestro abuelo Albert tuvo la primera bodega en el
año 1930. Nuestro padre Benjamí, el año 1985,
dio el paso definitivo hacia los vinos de calidad, embotellando
las primeras botellas de blanco y rosado. El año 1990 fue
el cava, y en 1991, el vino tinto. Actualmente, dos de los cinco
hermanos de la familia, Albert y Gerard, con la ayuda de nuestro
padre, estamos llevando a la bodega hacia unos niveles de calidad
cada vez más altos.
Nuestro objetivo es hacer vinos singulares y personales, que
transmitan todo el afecto que sentimos hacia nuestra tierra y
nuestro entorno.
En este apartado, no podemos dejar de hablar del enólogo
Carles Mitjans, que hace más de 33 años que está
dedicando toda su actividad profesional a nuestra bodega, sin
él hoy no seríamos quienes somos.